Saludos
Mateo, algo que te puede ayudar mucho es pensar la posada como un negocio “vivo”, igual que una floristería. No todos los meses se vende igual y ahí está la clave.
En tu plan financiero contempla picos claros: fines de semana largos, feriados y eventos locales (fiestas patronales, festivales, bodas rurales). Muchas posadas sobreviven gracias a esos momentos fuertes.
Tip práctico: arma escenarios. Un mes flojo, uno normal y uno excelente. Si el negocio aguanta el mes flojo sin ahogarse, vas bien. Eso me salvó más de una vez en temporadas bajas.