Saludos Colegas
Antes de decidir el nombre definitivo, haría una validación sencilla con potenciales clientes.
Presentaría tres o cuatro opciones y les preguntaría cuál transmite mayor confianza para un viaje de negocios y cuál elegirían para un fin de semana en la playa. Si una misma alternativa obtiene buenos resultados en ambos escenarios, probablemente esté alineada con el modelo de negocio.
Además, vale la pena considerar el costo del cambio. Un buen nombre es una inversión a largo plazo, por lo que conviene dedicar tiempo a validarlo antes de avanzar con el logo, la señalización y el material promocional.