@Enrique Lo primero es que no entres en una guerra de precios que erosione tus márgenes.
La nueva tienda tiene costos de instalación recientes que amortizar; tú tienes la ventaja del conocimiento acumulado del mercado local y relaciones preexistentes. Utiliza esa base para aportar más valor, no menos precio.
Para neutralizar el impacto de este nuevo competidor y fidelizar a tu cartera de clientes, te propongo que uses primero, una estrategia de blindaje y fidelización del cliente "B2B", que pueden ser los profesionales e instaladores (contratistas, carpinteros, plomeros, electricistas y talleres). Ellos se mueven por confianza, crédito, velocidad y disponibilidad.
Podrías crea un "Club del Profesional", es decir, un programa de lealtad exclusivo para este sector. Ofréceles condiciones que la nueva tienda difícilmente pueda igualar de inmediato: líneas de crédito personalizadas (bajo riguroso análisis de riesgo), descuentos por volumen acumulado y facturación prioritaria. Agrega a esto un "Servicio de Despacho Express en Obra": rompe la barrera de la ubicación física.
En segundo lugar, pues aplicar la estrategia de diferenciación por especialización. Tu ventaja competitiva radica en el histórico de demanda que ya conoces. Debes especializarte en líneas de productos que el competidor no tiene o no le interesa tener debido a su menor rotación, pero que son críticas para los clientes.