Hola @BertiliaMora
Sin duda, el modelo recomendado es un modelo híbrido que combina estrategias B2B y B2C, pero con mayor enfoque en B2B para darle estabilidad y rentabilidad al negocio.
Fíjate: la Parte B2B (Negocio a negocio) es la base principal del modelo. Consiste en vender de forma recurrente a empresas y comercios como: restaurantes, hoteles, cafeterías, mini markets, y empresas que procesan alimentos.
Esto te permite tener pedidos programados, ventas constantes y mejor planificación de compras, lo que reduce pérdidas y mejora el flujo de caja.
Lo que corresponde a B2C (Negocio a consumidor) complementa el negocio y ayuda a generar liquidez diaria. Esto incluye la venta directa al consumidor, cajas de frutas semanales, combos saludables, entregas a domicilio, promociones de alta rotación.
Además, puedes aprovechar productos con salida rápida o inventario que necesita rotación inmediata.
Entonces, aunque ambos canales son importantes, el negocio debe apoyarse más en el modelo B2B porque ofrece mayor estabilidad operativa y financiera.
El B2C funciona como complemento para aumentar volumen, mejorar rotación y fortalecer presencia de marca.
Así, la empresa combina ingresos recurrentes con ventas rápidas, logrando un modelo más equilibrado y sostenible para productos perecederos.