Saludos
Miriam, te lo digo desde el mundo real del mostrador y no desde una teoría bonita.
En mi negocio floral aprendí que el mejor validador no es la opinión, es el comportamiento. Cuando lancé nuevos arreglos para fechas especiales, no pregunté si “gustaban”, los puse en vitrina con precio y fecha límite.
Los que se vendían rápido me decían dónde había negocio; los que no, me ahorraron pérdidas mayores.
Mi recomendación: simula la venta antes de escalar. Oferta clara, precio claro y un “esto solo está disponible ahora”. Si el cliente pasa, duda o posterga… ya tienes la respuesta. El mercado siempre habla, pero no con palabras, sino con decisiones