¡Qué gran paso estás dando, Adriana! Esa combinación de entusiasmo y disposición para aprender es el combustible principal de cualquier negocio exitoso.
Para que ese "control total" sea sólido y no te abrume, aquí tienes los dos pasos esenciales por donde te recomiendo empezar:
1_ Domina el "corazón financiero" administración)
Antes de sumergirte en los pétalos, necesitas asegurar la rentabilidad. En una floristería, el inventario es vivo y muere rápido; si no controlas los números, el arte se vuelve insostenible.
A qué darle importancia: Aprende a calcular el Costo de Ventas y, sobre todo, la merma (las flores que se marchitan y debes desechar).
Tu meta:
Entender cuánto dinero entra y sale realmente cada día. Un negocio que se ve hermoso pero no rinde cuentas, es solo un pasatiempo costoso.
2_ Aprende la ciencia antes que el arte (producción)
Mencionas que te gusta lo artístico, y eso es una gran ventaja, pero las flores requieren técnica técnica de supervivencia antes que de estética.
A qué darle importancia: Capacítate en el manejo post-cosecha. Debes saber cómo tratar cada especie: el corte del tallo, la temperatura del agua y la hidratación. Un arreglo precioso que se marchita en dos días es una mala publicidad.
Tu meta: Dominar los principios básicos de diseño (color, proporción y equilibrio) para que tus arreglos tengan un sello profesional y duradero.
En resumen:
Primero, asegura que el negocio sea viable (finanzas) y que el producto sea duradero (técnica). El marketing vendrá de forma natural cuando tengas un producto impecable y una administración ordenada.
¿La floristería ya cuenta con una clientela establecida o vas a empezar a construir la marca desde cero?