Compañeros
Desde un enfoque más técnico: lo que describes es un problema clásico de estructura sin rasgo dominante.
En geología, cuando todos los estratos son similares, ninguno destaca y el sistema se vuelve indistinguible. En negocios pasa igual.
Mi recomendación:
identifica una variable crítica y maximízala deliberadamente, aunque sacrifiques otras.
Preguntas útiles:
1.¿Qué parte de tu experiencia tiene mayor impacto en la percepción del cliente?
2¿Dónde se genera la mayor “tensión positiva”: espera, sorpresa, contraste?
Optimiza una sola capa (servicio, tiempo, narrativa, interacción) hasta que sea medible y consistente.
La diferenciación real no es creativa: es estructural y repetible.
Cuando eso ocurre, el mercado deja de compararte en bloque y empieza a reconocerte como “otra categoría”.