@adriana_s, en una economía inflacionaria, el costo histórico (lo que pagaste por los ingredientes ayer) es irrelevante.
1- Gestión de precios
Precio de reposición: El precio de venta debe calcularse basándose en lo que costará comprar los ingredientes mañana, no en lo que costaron ayer. Si no puede reponer la materia prima con la venta del producto terminado, está "comiéndose" su capital.
Indexación o anclaje: Debe definir un precio base anclado a un referente estable, como una moneda dura (dólar o euro) o un insumo crítico. Aunque el cobro sea en bolívares, el valor real debe mantenerse constante para proteger el margen.
2- Política de cobro y flujo de caja
Su mensaje final, Adriana, revela que el crédito es su mayor enemigo.
Eliminar el crédito desprotegido: En hiperinflación, el valor del dinero cae más rápido que la frecuencia de cobro. Debe priorizar el pago de contado.
Si ofrece crédito: Si es indispensable dar días de pago..., el precio debe estar indexado. El cliente debe entender que el monto a pagar en bolívares será el equivalente al valor en divisas del día en que se concrete el pago, no del día de la entrega.
3- Comunicación estratégica con el cliente
Para reducir la fricción por los aumentos constantes, debe cambiar la narrativa:
Precios dinámicos: No debe presentar los precios como "tallados en piedra". Es recomendable usar etiquetas como "precio vigente por este lote" o "edición de la semana".
Narrativa de valor: Debe enfocar su comunicación en la calidad de los ingredientes reales y el beneficio energético. Cuando el cliente percibe un valor alto, el precio pasa de ser "caro" a ser "coherente" o "justo".