Compañeros
Yo pondría la calculadora sobre la mesa antes de poner la cafetera . La idea puede ser estupenda, pero necesitamos saber cuántas ventas diarias hacen falta para que funcione.
Empezaría con cuatro números:
- Ticket promedio
- Margen por venta,
- Gastos fijos mensuales
- Número de clientes necesarios al día.
Con eso podemos calcular un punto de equilibrio bastante rápido.
Por ejemplo, si el cliente promedio consume poco pero permanece mucho tiempo en el local, podemos tener un problema: ocupación alta no necesariamente significa rentabilidad alta. En cambio, si diseñamos una oferta que aumente el consumo por visita —combos, productos de acompañamiento, opciones para compartir o consumos recurrentes— la misma cantidad de clientes puede producir un resultado muy diferente.
También separaría dos preguntas:“¿A la gente le gusta?” y “¿la gente está dispuesta a pagar?”. Son cosas muy distintas. Antes de hacer una inversión importante, intentaría probar el concepto con una versión pequeña y medir ventas reales. Si los números responden, entonces sí tendría sentido escalar.