Tu contexto es perfecto para aplicar pensamiento sistémico. En industrias con costos fijos elevados, como la tuya, lo importante es entender los puntos donde pequeñas mejoras generan impactos grandes en la ocupación.
Yo me enfocaría en tres ejes:
1.Predicción de demanda con modelos simples pero precisos.
Con datos históricos, patrones de temporada, eventos regionales y tráfico corporativo, puedes anticipar caídas y anticiparte con acciones quirúrgicas, no masivas. Esto protege tu marca.
2.Optimización operacional basada en comportamiento real.
No todas las rutas y horarios tienen el mismo “valor geomecánico”, por así decirlo. Algunas son más estables; otras, más frágiles. Compara:
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demanda promedio,
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sensibilidad por día,
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elasticidad de horarios.
Esto te ayuda a redistribuir flota y reducir el impacto de ocupación baja sin deteriorar la experiencia.
3.Ingresos paralelos de bajo costo operativo.
Piensa en servicios donde el costo marginal sea mínimo:
contenido premium a bordo,
conectividad diferenciada,
convenios corporativos con “reservas garantizadas”.
Con un sistema bien configurado, terminas controlando mejor la incertidumbre y asegurando tu capacidad mínima crítica.