Hola Colegas
Yo haría una pequeña “exploración de campo” antes de enamorarnos demasiado del concepto . Tener una ciudad con una población importante de jubilados es un dato interesante, pero todavía no nos dice si existe suficiente demanda para sostener el negocio.
Intentaría levantar información muy concreta: cuántas personas del segmento viven o se movilizan cerca del local, en qué franjas horarias salen, cuánto estarían dispuestas a gastar por visita y qué alternativas tienen actualmente para reunirse.
También analizaría el entorno en distintos días y horarios. A veces un local parece perfecto un sábado y resulta bastante flojo un martes por la mañana, que precisamente podría ser una franja crítica para este negocio.
Y hay otro punto muy de “ingeniero”: definir los riesgos antes de invertir demasiado.
- ¿Qué pasa si la afluencia esperada es menor?
- ¿Qué parte de la propuesta puede adaptarse para atraer también a familiares, cuidadores o vecinos?
Si el concepto puede sobrevivir a distintos escenarios de demanda, tenemos una idea mucho más robusta.