Saludos Colegas
@Miriam-Zerpa
Cuando yo arranqué con mi negocio de flores, aprendí que no bastaba con pensar que la gente quería “cosas bonitas”. Había que escuchar directamente a los clientes: qué necesitaban, en qué ocasiones compraban y cuánto estaban dispuestos a invertir.
En tu caso, con padres de niños en edad escolar, te recomiendo que incluyas preguntas que revelen hábitos de compra reales. Ejemplo:
1. ¿Qué servicios contratas actualmente para facilitar tu día a día como madre/padre?
2. ¿En qué momentos del año sientes más carga de actividades escolares o extracurriculares?
3. ¿Qué tan dispuesto estarías a pagar por un servicio que te ahorre tiempo en esas situaciones?
Yo lo veo como cuando preparo un arreglo floral para una fecha clave: si no pregunto con antelación qué colores o estilos buscan, corro el riesgo de diseñar algo que no conecta. La encuesta es tu manera de anticiparte y evitar ese error.